La clausura del Vicente Calderón por

dos partidos más otro que queda en
suspenso a expensas de que el Atlético
de Madrid no se vea inmerso en nuevos
incidentes en un periodo de cinco años,
llega en 'buen momento' para el
organismo futbolístico europeo, a
principio de temporada, lo que puede
servir de ejemplo al resto de equipos
del Viejo Continente.
"Se registraron múltiples cánticos
contra jugadores que no eran blancos a
lo largo de todo el partido y también
hubo problemas con seguidores con
minusvalías que compraron su entrada y
no se les acomodó en áreas con
visibilidad", señaló Gaillard.
Uno de los aspectos que más sorpresa ha
causado es que la UEFA apoye la sanción
en "la 'falta de respeto' hacia la
política de este organismo".
Desde hace unos años, FIFA y UEFA están
endureciendo sus sanciones con todo lo
que esté relacionado con el racismo o la
xenofobia.
La Comisión Disciplinaria de la FIFA,
presidida por Marcel Mathier (Suiza),
además de multar a la RFEF con 100.000
francos suizos -60.000 euros- por los
incidentes racistas del
España-Inglaterra en el año 2004,
advirtió a España que en caso de
reincidencia, la selección española
debería jugar uno o varios partidos a
puerta cerrada.
Pero fue la Asociación Inglesa de Fútbol
(FA) la que sufrió la multa más elevada
por parte de la UEFA al tener que pagar
una multa de 99.000 euros por conducta
racista de sus seguidores e invasión del
terreno de juego en el partido jugado el
2 de abril de 2003 contra Turquía en
Sunderland.
El Atlético de Madrid también fue de los
primeros clubes españoles en ser
sancionados por el Comité de Competición
de la Federación Española de Fútbol. Fue
el 20 de diciembre de 2005 y el equipo
rojiblanco fue sancionado con 6.000
euros por los gritos racistas que emitió
un sector de su afición durante la
disputa del partido Atlético de Madrid-RCD
Espanyol disputado en el estadio Vicente
Calderón el anterior 27 de noviembre.
En aplicación del artículo 125.bis,
Competición aplicó esta multa por los
insultos racistas que recibió Kameni, el
portero del Espanyol. En la sentencia
del Comité se apunta que unas 500
personas situadas en el fondo sur
imitaron "sonidos de monos", cada vez
que tocaban el balón jugadores de color
del RCD Espanyol.
En 2006, la UEFA da un nuevo giro de
tuerca a las sanciones para luchar
contra el racismo y avisa de nuevas y
estrictas sanciones de "cinco partidos
de suspensión o una sanción por un
tiempo específico a cualquiera que
insulte la dignidad humana de una
persona o grupo, ya sea por su color de
piel, raza, origen étnico o religión".
Ya en 2008, el PSG francés fue excluido
de la próxima Copa de la Liga francesa,
la de la temporada 2008-09, porque
hinchas del club desplegaron una
pancarta ofensiva en un partido.
El pasado mes de agosto, la UEFA
sancionó al Honved húngaro con jugar su
próximo partido de competición europea
con el campo vacío por el comportamiento
racista de sus seguidores. Los
aficionados del Honved desplegaron en el
estadio Bozsik de Budapest una pancarta
con lemas racistas en el encuentro de la
Intertoto disputado el 26 de julio
contra el Sturm Graz, choque que ganaron
los austríacos por 2-1.
La FIFA también multó a Croacia por
comportamiento racista de sus seguidores
con 30.000 francos suizos en el partido
Croacia-Inglaterra (1-4) del pasado 10
de septiembre, de la fase de
clasificación para el Mundial de 2010.
La FIFA adoptó la decisión después de
investigar los incidentes ocurridos en
el minuto 61 del partido, cuando el
jugador inglés Emile Heskey fue
insultado desde la grada después de ser
amonestado por el árbitro eslovaco Lubos
Michel tras una entrada sobre el capitán
croata, Niko Kovac.
Ahora el Atlético de Madrid verá cerrado
su estadio dos partidos y tendrá que
pagar una multa de 150.000 euros. La
UEFA lo justifica por la deficiente
organización del partido y por la
conducta antideportiva e impropia de sus
aficionados.