CNN+. Un informe
psiquiátrico ha confirmado que
Josef Fritzl, el jubilado austríaco
acusado de encerrar y violar durante
24 años a su hija con la que tuvo
siete niños, está en plenas
facultades mentales.
Según informa el diario "Der
Standard" en su edición de este
martes, Fritzl, en prisión desde el
pasado abril, ha sido sometido a
seis sesiones de entrevistas con una
psiquiatra, tras las cuales se ha
emitido un dictamen que
"descarta" que el acusado sufra
algún tipo de enfermedad mental.
Además, el documento pericial
califica de "imposible" que
Fritzl, también conocido como 'El
monstruo de Amstetten',
estuviera en estado de embriaguez
permanente durante los 24 años
que duró el cautiverio y las
reiteradas violaciones.
Una reconocida psiquiatra
Aunque el texto no es público, el
rotativo austríaco cita a
"círculos judiciales bien
informados" al revelar el
contenido del peritaje realizado por
la psiquiatra Adelheid Kastner. La
doctora sí reconoció que Fritzl
cooperó durante las entrevistas.
Por otra parte, la Fiscalía de Sankt
Pölten, donde está detenido Fritzl,
anunció que el pliego de denuncia
contra el presunto violador estará
listo en unas tres semanas. Luego,
el acusado, de 73 años, tendrá un
plazo de 14 días para presentar
objeciones.
Por ello, fuentes judiciales
mencionadas por "Der Standard"
consideran improbable que el
juicio pueda comenzar antes de que
termine el año.
Acusado de casi todo
Fritzl se enfrenta a los cargos de
privación de libertad, incesto y
violación y podría ser también
acusado de esclavitud y de
homicidio, tras indicar un
informe que uno de los hijos fruto
del incesto y que murió 70 horas
después del parto habría sobrevivido
si hubiera recibido atención médica.
El juicio estará cerrado al público
y sólo la lectura del pliego de
acusaciones y los alegatos finales
de los abogados serán abiertos.
Durante los 24 años que estuvo
encerrada en el sótano,
Elisabeth dio a luz a siete niños,
tres de los cuales fueron adoptados
oficialmente por Josef y su esposa,
Rosemarie, tras simular que
Elisabeth había huido del hogar para
refugiarse en una secta desconocida
y había abandonado a sus bebés
delante de la casa de sus padres.
Los otros tres hijos-hermanos
de Elisabeth nacieron y
vivieron siempre bajo tierra, sin
ver la luz del sol hasta hace unos
meses.
CNN